Érase una vez un Lobo malo…

Erase una vez un lobo malo…

Este cuento comenzaba así en Cantabria en los años 50 y continuaba cuando furtivos y alimañeros amparados por los vecinos y elevados a la categoría de héroes colgaban sus cabezas para ser expuestas con mofa y escarnio en las plazas públicas.
La etapa negra digna de una crónica Medieval, de una especie única y necesaria que cedía terreno en los montes Cántabros a las prácticas ganaderas bajo la presión del humano era una guerra sucia sin fin ni control.

El lobo fue cazado y eliminado indiscriminadamente hasta hacerlo desaparecer de nuestro espacio natural, la población descendió alarmantemente mientras los intereses ganaderos se convirtieron en la venda necesaria que tapaba los ojos de una administración que con el tiempo empleó a los mismos furtivos que acababan con su vida en los agentes que debían velar por ella… paradojas de la vida solo explicables en un mundo sin sentido.

Fin?

No, este cuento lamentablemente no ha acabado… 
Han pasado casi setenta años desde entonces y no sólo aún cuelgan fotos en blanco y negro en las paredes repintadas de algunos locales de Cabuérniga, Carmona, Liébana…. anacrónicamente no solo las fotos nos trasladan a esa época apolillada y obtusa sino que el billete del tiempo nos lo paga la inestimable Consejería de medio Rural de Cantabria con el Sr. Oria al frente de la peor gestión posible de nuestra biodiversidad en la historia.

Actualmente el lobo sigue perseguido y aniquilado con el beneplácito de la ley; ya no hace falta ser un furtivo para cometer las mayores tropelías sobre la fauna Cántabra; solo necesitas tener una licencia de caza y la Administración de Cantabria te convierte en un experto en materia de conservación con capacidad suficiente sobre el control de especies.
Si señores, en Cantabria los cazadores gestionan, los Ganaderos deciden y los políticos consienten mientras conservacionistas y ecologistas se llevan las manos a la cabeza.

Porque sucede esto y porque lo permitimos?

El As de la manga se lo saca nuestro Consejero que con total
Impunidad aprueba un plan de “gestión” del lobo necesario para coexistencia de esta especie con la ganadería.. 
hasta aquí todo sería normal si este plan no naciera de la presión sistemática y crónica de la ganadería ( no olvidemos la traducción en votos) que se mantiene en nuestra tierra a base de subvenciones e indemnizaciones pero que son intocables; ese sería otro tema, el de la existencia de negocios que sólo son viables a base de inyecciones continuas y cuantiosas de capital que pagamos todos.., 
La ganadería es pieza clave en nuestra región y se hace necesaria la convivencia y el respeto mutuo en eso estamos de acuerdo todos los que amamos y apoyamos el mundo rural.

El más que discutido y discutible plan del lobo nace de una trampa que cuál experto jugador de póker realiza el Sr. Revilla en el 2017 cuando tras reunir a todas las partes implicadas: Ganaderos, cazadores y conservacionistas en una “mesa del lobo” y tras conseguir estos llegar a un consenso satisfactorio para todos llegando a firmar en un acuerdo sin precedentes el documento final que respeta a esta especie como NO cinegética .. 

Nuestro Presidente con absoluta falta de respeto va y se lo pasa por donde todos estamos pensando ahora mismo, sin ninguna consideración al trabajo ajeno y declara todo lo contrario con una 13/14 de quitarse el sombrero para en 2018 terminar aprobando la ley por la cual el lobo va a seguir siendo especie cinegética, perseguible y exterminable en una región donde no avanzaremos jamás gracias a políticos así.

Por arte de “birlibirloque” El más valioso documento en materia de conservación queda destruido ante la atónita mirada de todos los implicados que por vez primera y sentando unos precedentes impensables habían pactado hasta hacer coincidir sus opuestos puntos de vista dejando a un lado sus intereses por una causa noble; la supervivencia y cohexistencia con el lobo.

Y bien; el cuento sigue con la presentación de alegaciones de TODAS las fundaciones conservacionistas, asociaciones ecologistas y Federación animalista de Cantabria; alegaciones expertas, bien argumentadas y rigurosas. 
Folios y folios que una a una echan por tierra todas las teorías anacrónicas y sin base científica de una ley paranormal.. 
rebatidos todos los puntos con datos técnicos y cifras reales.
horas de trabajo riguroso y bien fundamentado que de nuevo va a la basura impunemente …

Denuncias a la administración que se archivan por defecto de forma o por considerarlas “no a trámite” con peregrinos argumentos..

Esto ocurre a día de hoy en Cantabria: batidas cada semana para cazar lobo en varias comarcas a la vez: Liébana, Cabuérniga y Carmona, en primavera , en pleno periodo reproductor de TODAS las especies silvestres; algunas protegidas.
El Monte invadido de muerte, plomo y bombas para hacer salir al astuto lobo… 
El Monte se convierte en trampa para todos; la osa con crías, la corza que huye dejando a su hijo escondido en la maleza, las rapaces que abandonan el nido asustadas…
La loba preñada o recién parida es abatida sin miramientos, los cachorros mueren, la tierra se tiñe de rojo con la sangre de nuestros lobos.
Esto amparado por el Gobierno de Cantabria y su Consejería de Medio Rural con una falta de criterio alarmante en un organismo de esta categoría.

Batidas que organiza la propia administración por medio de los ayuntamientos ; 
Yo veo aquí la imagen del alguacil leyendo el bando municipal por las calles embarradas del pueblo a pito y tambor..:”por ordeeeeeennn del Sr. Alcaldeeeeeee… se hace saber…”
Una imagen que nos traslada a otros tiempos que no se corresponden con los de una EUROPA moderna y preocupada por el Medio ambiente.
Volvemos a los años cincuenta de la España profunda.

Y el lobo?
Lucharemos para que siga aullando a la luna.

Fin.